What Skin Type Am I?


Un grupo de mujeres diversas abrazándose, mostrando amistad y unión.

Skin Type 101:

Descubre tu tipo de piel y aprende la mejor manera de cuidarla.

Si eres como muchas personas que cuidan su piel, seguramente te has preguntado: “¿Cuál es mi tipo de piel y por qué es importante?” 

Le pedimos a Geetha Kalahasti, Científica Principal Asociada, que nos explique desde un enfoque científico qué son los tipos de piel, cómo identificar el tuyo y cómo cuidarla de la mejor manera, ya sea que tu piel sea seca, grasa o mixta. 

 

¿Buscas información más general sobre el cuidado de la piel? Consulta nuestro artículo sobre rutinas de cuidado de la piel para aprender lo básico sobre tu piel.

How can I find my skin type?

Tubos de productos de limpieza, tónico, exfoliación e hidratación de Mary Kay Skin Care apilados uno sobre otro.

Puedes descubrir tu tipo de piel observando cómo se siente unos minutos después de la limpieza (sin aplicar ningún producto), examinando tus poros y prestando atención a la cantidad de grasa a lo largo del día. También toma nota de tus necesidades específicas, como imperfecciones, sensibilidad o enrojecimiento, ya que esto puede darte pistas sobre tu tipo de piel.


Piel normal 

  • Después de la limpieza: Se siente cómoda y equilibrada. 
  • Poros: Apenas visibles; la piel se ve suave. 
  • Grasa: Relativamente seca, no se engrasa en exceso. 

Piel seca 

  • Después de la limpieza: Se siente tirante, seca e incómoda. 
  • Grasa: Relativamente seca; no se engrasa en exceso. 
  • Preocupaciones: Puede ser más sensible o propensa a resequedad. 

Piel grasa 

  • Después de la limpieza: Se siente grasosa, especialmente en la zona T (frente, nariz y barbilla). 
  • Poros: Más grandes y notorios en la zona T. 
  • Grasa: Se vuelve más brillante y aceitosa a lo largo del día. 
  • Preocupaciones: Puede ser propensa a las imperfecciones. 

Piel mixta 

  • Después de la limpieza: Se siente cómoda y equilibrada. 
  • Poros: Más grandes en la zona T y más pequeños en las mejillas. 
  • Grasa: Equilibrada al inicio, pero la zona T se engrasa más tarde durante el día. 

Los métodos anteriores son guías generales. Cada piel es única y es importante escuchar las necesidades específicas de tu piel. Si no estás seguro de tu tipo de piel, puede ser útil consultar con un dermatólogo o un profesional del cuidado de la piel para una evaluación más precisa. 

 

Independientemente de tu tipo de piel, hay algunos básicos que todos deberían incluir en su rutina: 

  • Protección solar: Todos los tipos de piel son propensos a daños por el sol. Aplica un protector solar de amplio espectro con un SPF mínimo de 30 para proteger tu piel de los rayos UV. Reaplica cada pocas horas, especialmente si estás al sol directo. 
  • Exfoliación regular: La exfoliación ayuda a eliminar células muertas y promueve la renovación celular, dejando la piel fresca y radiante. Se recomienda usar un exfoliante físico o químico 2 o 3 veces por semana.  

Piel normal: ¿Qué es y qué necesita?

Mujer rubia de tono de piel medio con maquillaje natural.

La piel normal, se caracteriza por una producción equilibrada de sebo. No es demasiado seca ni excesivamente grasa, suele tener una textura suave, poros poco visibles. Aún así, este tipo de piel también requiere cuidados adecuados para mantenerse en óptimas condiciones. 

 

Qué buscar en una rutina de cuidado para piel normal 

  • Limpieza suave: Como todos los tipos de piel, la piel normal necesita una limpieza regular para eliminar impurezas y conservar su equilibrio natural. Opta por un limpiador suave que no elimine los aceites naturales ni altere el pH de la piel. 
  • No omitas el hidratante: Aunque la piel normal está bien equilibrada, la hidratación es clave para mantenerla humectada y conservar su elasticidad. Elige un hidratante que se adapte a tus preferencias, desde una loción ligera hasta una crema más nutritiva. 
  • Evita productos agresivos o irritantes:  Aunque suele ser menos sensible que otros tipos de piel, es importante prestar atención a ingredientes que puedan causar enrojecimiento o irritación. Antes de incorporar un producto nuevo a tu rutina, pruébalo en una zona pequeña, como la línea de la mandíbula o el cuello.

Además, las personas con piel normal, al igual que todos los tipos de piel, deben priorizar retirar completamente el maquillaje de ojos y rostro cada noche para ir a dormir con la piel limpia y fresca.

¿Qué es la piel seca y cómo debe cuidarse?

Una mujer morena de tono de piel medio con maquillaje natural.

La piel seca, se caracteriza por la falta de humedad y de aceites naturales. Esto puede provocar sensación de tirantez, sequedad, incomodidad y, en algunos casos, una textura áspera o con descamación. Suele sentirse más sensible, especialmente después de la limpieza o tras la exposición a climas fríos, secos o vientos extremos.


Entre las causas más comunes de la piel seca se encuentran la genética, los factores ambientales, los baños frecuentes, el uso de jabones agresivos y ciertas condiciones médicas. 

 

Las personas con piel seca necesitan productos específicos y hábitos que ayuden a restaurar y mantener la hidratación de la piel. 

 

Recomendaciones para el cuidado de la piel seca 

  • Mantente hidratada: Beber suficiente agua a lo largo del día ayuda a mantener la hidratación del cuerpo y de la piel desde el interior. 
  • Limpia suavemente: Evita jabones o limpiadores agresivos que eliminen los aceites naturales de la piel. Opta por limpiadores suaves, formulados para piel seca o sensible, y utiliza siempre agua tibia, nunca caliente. 
  • Elige hidratantes nutritivos: Usa un hidratante con ingredientes como ácido hialurónico, glicerina, ceramidas o manteca de karité. Para un extra de hidratación, puedes añadir un booster hidratante. Aplica el hidratante inmediatamente después de la limpieza para ayudar a sellar la humedad. 
  • Usa un humidificador: El aire seco en interiores puede empeorar la sequedad de la piel. Un humidificador ayuda a mantener niveles adecuados de humedad, especialmente en invierno o en climas secos. 
  • Evita ingredientes irritantes: Evita productos con alcohol, fragancias fuertes o tónicos agresivos, ya que pueden aumentar la sequedad y la sensibilidad. 

¿La piel seca y la piel deshidratada son lo mismo? 

Aunque pueden parecer similares y coexistir, no son lo mismo. 

La piel seca es un tipo de piel que produce menos aceites naturales, generalmente por genética o factores ambientales. 

 

La piel deshidratada es una condición temporal causada por la falta de agua en la piel. Puede deberse a la exposición al sol, el aire acondicionado, los baños calientes o ciertos medicamentos. 

La piel deshidratada puede presentarse incluso en personas con piel grasa. Mientras que la piel seca produce menos grasa, la piel deshidratada puede seguir produciéndola, pero carece del nivel adecuado de agua.

¿Qué es la piel grasa y cuáles son sus necesidades?

Una modelo rubia de piel clara con maquillaje natural sonríe con los ojos cerrados, apoyando sus manos en las mejillas

La piel grasa se caracteriza por una producción excesiva de sebo, el aceite natural de la piel. Este exceso puede provocar un aspecto brillante, poros más dilatados y una mayor tendencia a imperfecciones. La piel grasa suele estar influenciada por factores como la genética, los cambios hormonales y las condiciones ambientales. 

Aunque puede resultar desafiante, la piel grasa puede mantenerse equilibrada con una rutina adecuada. 

 

Buenas prácticas para el cuidado de la piel grasa 

  • Limpia dos veces al día: Utiliza limpiadores no comedogénicos formulados para piel grasa. Limpia tu rostro por la mañana y por la noche para eliminar el exceso de grasa, suciedad e impurezas sin resecar la piel. 
  • Usa hidratantes ligeros o libres de aceite: Aunque produzca más sebo, la piel grasa también necesita hidratación. Opta por hidratantes oil-free o de textura ligera, como fórmulas en gel o a base de agua, que hidraten sin obstruir los poros. 
  • Incorpora productos que absorban la grasa: Añade a tu rutina productos que ayuden a controlar el brillo, como primers matificantes o papeles absorbentes. Estos ayudan a mantener un acabado mate a lo largo del día. 
  • Evita productos pesados o comedogénicos: Evita fórmulas densas o a base de aceite que puedan obstruir los poros y empeorar las imperfecciones. Elige siempre productos no comedogénicos y libres de aceite. 
  • Limpia tus brochas y herramientas de maquillaje: La piel grasa puede acumular más grasa y bacterias en brochas y esponjas. Límpialas con regularidad para evitar transferir impurezas a la piel y prevenir imperfecciones. 

Hablemos de la piel mixta: cómo cuidarla

Mujer de piel oscura y cabello oscuro, con maquillaje natural y sonrisa radiante.

La piel mixta se caracteriza por tener zonas grasas y zonas secas o normales en el rostro. Por lo general, la zona T (frente, nariz y mentón) tiende a ser más grasa, mientras que las mejillas y otras áreas pueden ser normales o secas. Para mantenerla equilibrada, se necesita una rutina que atienda ambas necesidades. 

 

Cuidados específicos para la piel mixta 

  • Limpieza suave: Usa un limpiador que elimine el exceso de grasa y las impurezas sin resecar las zonas secas. Lo ideal es un limpiador formulado para piel mixta o grasa y evitar limpiadores agresivos que puedan empeorar la sequedad. 
  • Hidratación inteligente: Aplica un hidratante ligero o libre de aceite en la zona T para controlar el brillo, y un hidratante más nutritivo en las zonas secas para aportar la humedad necesaria. 
  • Tratamientos localizados: La piel mixta puede presentar problemas distintos según la zona: imperfecciones en la zona grasa, y sequedad o sensibilidad en las áreas secas. Usa tratamientos específicos para cada área, y considera añadir un tónico equilibrante para mantener la piel uniforme. 
  • Maquillaje adecuado: Elige productos diseñados para piel mixta, como bases y polvos matificantes. Evita fórmulas pesadas o a base de aceite que puedan obstruir los poros y aumentar la grasa. 

Comprender las necesidades de tu piel y ajustar la rutina según cada zona es clave para mantener un cutis equilibrado. Puede requerir algo de prueba y error, y contar con la orientación de una Consultora de Belleza Independiente Mary Kay puede ayudarte a encontrar la combinación de productos que mejor funcione para ti.

Mito vs. Realidad

¿Cuáles son algunos mitos comunes sobre los tipos de piel?

Mito

La piel grasa no necesita hidratación 

Realidad

Todas las pieles, incluida la piel grasa, necesitan hidratación. Aunque la piel grasa produce más sebo, también necesita agua para mantener una barrera de humedad adecuada. Usar hidratantes ligeros y libres de aceite ayuda a equilibrar la producción de grasa y mantener la piel hidratada.


Mito

La piel propensa a imperfecciones siempre es grasa

Realidad

Las imperfecciones pueden aparecer en cualquier tipo de piel, incluso en piel seca o sensible. Si bien la piel grasa suele ser más propensa a imperfecciones por la producción excesiva de sebo, otros factores como hormonas, genética y poros obstruidos también pueden causar imperfecciones en distintos tipos de piel.


Mito

La piel mixta siempre significa parches secos y grasos

Realidad

La piel mixta simplemente significa tener diferentes necesidades en distintas zonas del rostro. Por ejemplo, alguien puede tener la zona T grasa y las mejillas normales o ligeramente secas. No siempre hay parches extremos de grasa o sequedad.

¿Puede cambiar tu tipo de piel con el tiempo? Algunas personas notan cambios en su piel a lo largo de los años. Por ejemplo: “Mi piel parecía pasar de grasa a seca cuando tuve a mi primer hijo.”

Los sets de cuidado de la piel hidratante y matificante de Mary Kay están colocados uno al lado del otro sobre una superficie de espejo con un fondo blanco.

Es posible que el tipo de piel cambie debido a factores como cambios hormonales, envejecimiento, influencias ambientales o modificaciones en la rutina de cuidado de la piel. Sin embargo, los cambios drásticos no son muy comunes. 

 

Señales de que tu tipo de piel podría haber cambiado 

  • Cambios en la oleosidad: La piel que antes era grasa se siente ahora seca, o al revés. 
  • Aumento de sensibilidad: Se vuelve más reactiva a productos o factores ambientales que antes no causaban problemas. 
  • Cambios en la textura: Aparece sequedad, aspereza, descamación o una textura diferente a la habitual. 
  • Imperfecciones: Comienzas a tener más imperfecciones de lo normal. 
  • Cambios en la hidratación: La piel se siente constantemente tirante, deshidratada o le falta humedad. 
  • Escuchar a tu piel y ajustar tu rutina según sus necesidades actuales es clave para mantenerla equilibrada. 

Your skin type BFF

Recuerda que cada piel es única, por lo que es importante encontrar la rutina y los productos que mejor se adapten a tus necesidades. No importa tu tipo de piel: tu Consultora de Belleza Mary Kay está lista para ayudarte a alcanzar tus objetivos de cuidado de la piel. 

Con su orientación, podrás probar productos antes de comprar y ahorrar tiempo, asegurándote de elegir lo que realmente funciona para ti. Solo envíale un mensaje o llámala para descubrir hoy mismo cómo cuidar tu piel de manera personalizada. 

Mujer sonriente con los ojos, apoyando sus manos sobre las mejillas

Glosario de ingredientes

Loción Facial Regeneradora C + E TimeWise® y Suero Aclarador Clinical Solutions de Mary Kay sobre frascos de vidrio de estilo científico

Cuidado de la piel 101

Grupo de dos mujeres y un hombre abrazándose y riendo

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